Y luego me quedo en blanco, me quedo en blanco y no sé que decir. Y me quedo como una estúpida, mirando sin saber dónde mirar, y pensando por qué todo tiene doble sentido para ti cuando no lo hay. Y subes, y te caes.Y no puedes decir que has querido porque no sabes lo que es el amor, porque no sabes que es eso. E igual estas haciendo una montaña de un amago de arena.
Difícil comprender al otro y más aún aceptarlo tal cual es. ¿Cómo conseguir un justo equilibrio entre el amor a si mismo y el amor que damos a ese otro?
ResponderEliminarTe dejo un saludo fraterno desde el confín austral!
Pd: quizás ni al sur ni al norte si no que al centro!